Caminando de regreso a casa, veo en una parada de guagua a un hombre idéntico a Papi. Llevaba gorra, y tenía la misma forma de pararse. Lloré inconsolable todo el camino a casa.
La próxima semana 4 años sin él. Así es el duelo. Un día estás bien, otro de repente, te desplomas.
@mepusebruto@marcosbarinas Yo nacido y criado en el área te puedo decir que sí, que en los 90's habían caobas bastante frondosas en la isleta de la Jiménez Moya.
Qué creída la gente que dice: "Yo no apoyo eso", en referencia a la vida de los demás. Como si el otro tuviera que pedir su permiso para vivir su vida.
Ilusos.
A Finetta hay que dársela. Cada vez la convocatoria es mayor y más diversa. Un espacio tan desperdiciado como el Pabellón de las Naciones, anoche se convirtió en una bomba de sabor, energía y convivencia. La ciudad necesitaba esto.