Las redes sociales nos han hecho creer que las relaciones felices están llenas de viajes exóticos, cenas en restaurantes caros, escapadas románticas y fotografías perfectas al atardecer.
En cuanto dejas de forzar puertas cerradas, las puertas correctas se abren solas… porque no necesitan que te rebajes para entrar.
Deja de perseguir lo que te hace correr en círculos.
Suelta lo que no encaja y verás cómo lo que te pertenece se alinea.