Siempre me he preocupado por mantener a las personas que quiero cerca de mi vida, pero estos últimos meses he aprendido qué hay personas que no quieren estar cerca y también eso se tiene que respetar, que es importante aprender a dejar ir.
Confíen en el proceso, trabajen, no vean relojes ajenos, sean constantes y positivos, incluyan a Dios en todos sus planes, los tiempos cambian y nosotros también.