Comencé hoy como voluntario en el comedor comunitario de mi barrio: ayudando a distribuir alimentos y escuchando las historias de personas que más lo necesitan. Un día lleno de emociones y aprendizaje, la solidaridad se siente de verdad aquí.
Fin de ciclo, nuevas historias. Cada aula, cada risa, cada desafío es un tesoro que llevo conmigo. Gracias, compaeros y profesores, por esta etapa inolvidable!