Solo leyendo los insultos, los comentarios degradantes y el sectarismo de los seguidores de Pedro Sánchez es fácil comprender el daño que ha hecho su gobierno, convirtiendo a los adversarios en enemigos políticos. Da miedo.
¿Pedro Sánchez acepta no presentarse a la investidura si no es la fuerza más votada?
Yo sí.
No voy a aceptar ninguna lección sobre coaliciones electorales después de sus pactos.
"¿Qué pretende? ¿Verse siempre aplaudido por el público? Se acostumbró al ejercicio de la oratoria y a recibir alabanzas; pero para aceptar las críticas, en cambio, no supo ejercitarse".
(Epicteto. Diatribas, II)
"Estamos ante una persona que no es capaz de soportar el haberse vuelto insoportable para la mayoría de los españoles"
¿Hasta qué punto exacto es Sánchez peligroso? Por @pablopombo
https://t.co/vVU2MWXAOy
Evidentemente la propuesta de seis debates a dos de Sánchez revela psicología de aspirante más que de presidente: se ve por detrás. Pero el principal reproche a la ocurrencia vendrá de Yolanda Díaz o Abascal: el pluralismo democrático no puede ceder ante la voluntad plebiscitaria
Le propongo humildemente seis debates a Sánchez:
Con los agricultores de la fresa.
Con las víctimas de los violadores liberados.
Con los autónomos.
Con Carlos Herrera, Alsina, Bieito Rubido, Losantos y yo.
Con catalanes y vascos constitucionalistas.
Con víctimas de ETA.
¿Sí?
El 23 de julio no importa que lo llamen Sumar, Podemos, Más o lo que quieran, es el mismo totalitarismo de toda la vida. Los socios preferentes de Sánchez.