Sentarnos en el sofá, en las escaleras de casa, en el coche, en la cama, en la mesa de la cocina, en un banco, en el camino; contarnos secretos, sueños, el miedo que da todo, lo poco que asusta a tu lado.
Si te molesta que haga lo que me sale del coño, mira hacia otro lado, porque si me miras a mí, lo único que vas a ver es mi coño y a mí haciendo lo que me da la gana.