Pacto con homófobos. No me invitan al Orgullo. Pero voy y, claro, me increpan. Me encaro. Cuento que me han agredido. La policía, que me escolta, lo desmiente. Llamo mentirosa a la policía, fascistas a los gays y consigo que se hable más de mí que del Orgullo.
Cs, la moderación.
Anoche hice la prueba: le hablé a mi hijo de Greta Thunberg, una niña mayor que él, preocupada por el mundo que les estamos dejando.
Me pidió que parase el vídeo y empezó a añadir cosas que los adultos poderosos tenían que hacer para que exista un futuro digno.
#FridaysForFuture