Nadie será capaz de entender plenamente las batallas internas que has tenido que soportar para sanar, para crecer, para llegar adónde estás hoy; siéntete orgulloso por la forma en que has luchado para salvarte a ti mismo y reparar tu propio corazón.
❤️
Recordatorio:
1. Mi tranquilidad es un tesoro.
2. Las acciones comunican, incluso más que las palabras.
3. No somos piezas, no necesito encajar.
4. El perdón es interno y sana mi interior.
5. Hablar sana.
6. Si no cambia lo que me rodea, intento cambiar mi perspectiva.
Agradece todo lo bueno que te ha dado la vida, que es mucho. El que agradece recibe, el que agradece se alegra, el que agradece disfruta, el que agradece sonríe, la gratitud es una de las fuerzas más poderosas, es de los grandes regalos de Dios.
No tienes ninguna obligación de ser la misma persona que fuiste hace un año, o hace seis meses, ni siquiera la semana pasada. Tienes derecho a crecer como persona, de hacer cambios que mejoren tu vida, de evolucionar. Sin ningún arrepentimiento ni culpas.
Siéntete orgullosa de ti misma por todo el progreso que nadie más nota.
Solo tú sabes lo lejos que has llegado, cuánto trabajo te ha costado, cuento has tenido que superar y cuento has crecido como persona.
❤️
Para empezar a vivir la vida que deseas, debes empezar a hacerte cargo.
Debes estar dispuesto a renunciar a aquello que no te está permitiendo avanzar.
✨¡Es hora de priorizarte!✨
No subestimes el poder de lo que haces desde el corazón, porque en esos detalles se encuentra tu verdadera grandeza.
No importa el tamaño del gesto, sino la intención con la que nace, porque es eso lo que deja una huella en el corazón.
✨❤️
¿Vas a seguir postergando tu vida por miedo al juicio ajeno?
¿O vas a actuar como si tu yo futuro te estuviera observando… esperando que por fin te atrevas?
Porque esa versión de ti, la que ya superó esto, no te está pidiendo perfección…te está rogando que empieces.
❤️🔥✨
Madurar es entender que ninguna relación funciona solo con amor, hay que construirla, hay que mejorar individualmente, saber escuchar, dedicar tiempo de calidad, aprender a pedir perdón y perdonar, y sobre todo, proteger un corazón que no es nuestro de cualquier golpe o herida.