Que ridículas e inmaduras las personas que saben que tienen la culpa, cuentan una versión totalmente diferente de la historia para siempre quedar como víctimas, sentirse bien consigo mismas y no aceptar que son una mierda como persona.
Cada día más convencida de que por más que las personas se esfuercen por opacar a otras, las personas de energía bonita siempre pero siempre saldrán victoriosas.