FALLASTE COMO HOMBRE cuando lograste convertir el amor que una mujer sentía por tí en una experiencia de la que tuvo que sanar, hasta recordarte no como un amor, sino como una lección.
Estar con una persona infiel ya es suficientemente malo. Pero es mucho peor estar con alguien que aparenta ser bueno, cuando en realidad es un mentiroso patológico, un manipulador, alguien dominado por la lujuria y que siempre se hace la víctima.