Sería equivocado decir que la docencia o el deporte no es mi camino, pero necesito traer mi lado artístico de vuelta porque existe y desde hace mucho me pide un espacio en mi vida.
Odiando a mis jefes, amando a mis muchachos y sobreviviendo con el mínimo. Qué horrible la dualidad en un mismo trabajo, que bien me la pasé con ellos en el Camp.