Permanecer fiel a lo que importa es costoso; cuesta ir contracorriente, ser apartado por los que “siguen la moda”. Pero no importa, Jesús dice: lo que cuenta es no desperdiciar el mayor bien: la vida. Solo esto debe asustarnos. #EvangeliodeHoy (Mt 10,26-33)
Aprender a relativizar nuestros encuentros y desencuentros es un buen modo de sanar las heridas que genera el roce de la proximidad. https://t.co/RIEp2rSUU6