Todo lo que tienes —tu cuerpo, tus seres queridos, tu tiempo— es un préstamo de la vida. Nada te pertenece. Agradece mientras dure, suelta sin resistencia cuando se vaya. La serenidad nace al entender que nada es tuyo, pero todo puede ser valorado.
@mumofapug@adn40 no seas pendeja no todos los de 6 hablan, y no todos los niños se dan cuenta que estan siendo abusados, ellos confian en sus cuidadores, babosa no revictimices a la mama