Últimamente siento que estoy emocionalmente peor que nunca, y lo más extraño es que, si me preguntan qué me pasa, no sé qué responder. Son demasiadas cosas acumuladas, demasiadas preocupaciones y heridas que he ido guardando hasta quedarme sin fuerzas.
Jamás imaginé que un solo año pudiera golpearme y desgastarme tanto. Me ha ido quitando cosas, personas y pedazos de mí hasta dejarme preguntándome cuánto más tengo que perder para que, por fin, termine.
Me siento solísima, honestamente. Sé que técnicamente no lo estoy pero una vez más me siento absolutamente desconectada de todo el mundo y me sabe mal decirlo porque ya me cayó una vez la de dios por hacerlo pero sé que culpa mía no es.
Últimamente siento que estoy emocionalmente peor que nunca, y lo más extraño es que, si me preguntan qué me pasa, no sé qué responder. No hay un solo motivo; es la acumulación de tantas cosas que preocupan, pesan y terminan agotando.
Les juro que es horrible tener que luchar con tu propia cabeza, un día estás súper bien y al otro no tienes ganas de nada, te sientes estresado, cansado y sin ganas de nada.