Nadie sabe lo que significan para mí los pequeños detalles, así que gracias por esperarme, por acordarte, por pensar en mí, por escucharme y por hacerme sentir querida.
Es notable cuando amamos porque somos cuidadosos. Con los dichos, con los ojos, con el tacto. El amor nos vuelve atentos: amamos con cuidado, indagamos con cuidado, sobre los temas sí, pero también sobre el cuerpo amado. Amar es eso: pedir permiso para entrar.