Un abrazo fuerte, porque lo necesitan, a TODOS los periodistas deportivos que para contar la retirada de Carolina Marín han puesto la grabación de SU narración de la lesión de Carolina. Porque para qué poner a Carolina explicándolo si puedes tener tu p*** minuto de gloria.
Gran recomendación para empezar 2026 📚
@Anade destaca «Los nombres» en @Mujerhoy como una de las novelas imprescindibles del año.
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Y Gerry Adams era uno de los primeros en creerlo».
✍️ @Anade nos habla en @Mujerhoy sobre lo que la miniserie no cuenta, y el libro sí: la historia real del conflicto de Irlanda del Norte.
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«Cualquiera que tenga cierto interés por la literatura recordará que el libro de no ficción que había que leer era "No digas nada". Y una vez que lo hacías, no podías pensar en otra cosa».
✍️ @Anade, @Mujerhoy.
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Llegados a este punto si tú, como departamento de comunicación, no tienes fotos de un estreno, yo no voy a hacer ningún esfuerzo por escribir sobre esa serie que incluso a ti te importa bien poco
EL PROBLEMA NO ES SOLO DONALD TRUMP
Donald Trump roza la presidencia de EEUU. A sus votantes no les importa que sea racista, xenófobo, misógino, autoritario, machista y un delincuente convicto. De hecho, le han votado por ese motivo. La América blanca y protestante no soporta la diversidad que circula por “la tierra de los hombres libres y el hogar de los valientes”. Los inmigrantes latinos con papeles tampoco sienten simpatía por los sus compatriotas. El bote salvavidas está demasiado lleno y podría hundirse si recoge a más gente. Los hombres contemplan con resentimiento la creciente influencia de las mujeres y los amantes de las armas no soportan la idea de que se impongan restricciones, a pesar de los 6O0 tiroteos anuales. Un sector mayoritario de la sociedad estadounidense empieza a desconfiar de la democracia. Prefiere un gobierno autoritario que proteja su seguridad, aunque sea a costa de recortar libertades. Con la Cámara, el Senado y el Tribunal Supremo en manos de los republicanos, EEUU inicia un viaje hacia el pasado. Vuelven los tiempos del macartismo. Las medidas contra el cambio climático se congelarán y el nacionalismo más agresivo podrá ondear sus banderas sin mala conciencia. Las feministas, los inmigrantes, las personas LGTBI y las personas de ideas progresistas serán tratadas como el “enemigo interno”. En política internacional, se abrirá la veda para aplastar a los más débiles. Los palestinos serán definitivamente expulsados de Gaza y Cisjordania. Netanyahu podrá finalizar su campaña de limpieza étnica. La Rusia de Putin incrementará su poder y la ultraderecha continuará su ascenso en la UE y América Latina.
Este giro no es solo es obra de Trump y de los medios de comunicación controlados por las elites financieras. Este nuevo fascismo es fruto de un desencanto colectivo. La socialdemocracia ya no transmite credibilidad. Los Obama y los Clinton asimilaron enseguida los hábitos de las elites. Gracias a su paso por el poder, se hicieron millonarios y pudieron acceder a ese mundo de privilegios que antes criticaban. En España, la socialdemocracia ha arrojado un balance parecido. La especulación inmobiliaria ha proseguido su curva ascendente, convirtiendo la vivienda en un bien casi inaccesible. Los bancos han incrementado sus ganancias y los servicios públicos se ha deteriorado. No está de más recordar que Felipe González lideró la guerra sucia contra el terrorismo, toleró la corrupción y envió al paro a miles de trabajadores con la reconversión industrial. Sus sucesores no actuaron de forma tan despiadada, pero sus políticas sociales fueron tibias e insuficientes. O abiertamente regresivas, como la reforma de las pensiones aprobada por Zapatero, que endureció las condiciones para acceder a una jubilación decente.
En cuanto a la nueva izquierda, se ha desinflado enseguida. Por sus querellas cainitas, por la incongruencia entre las declaraciones públicas y las conductas privadas, por su retórica demagógica y sus extravagancias ideológicas. No aceptar que esa estrategia ha conducido al fracaso solo debilita la posibilidad de que reaparezca con propuestas más convincentes. La sociedad se está transformando en una masa amorfa. El auge de las pantallas y el declive de la cultura ha contribuido al éxito de los mensajes esquemáticos y simplistas. La democracia se está muriendo ante nuestros ojos. Y no es por culpa de Trump, Orban, Meloni, Milei, Netanyahu o Abascal, sino un desencanto generalizado que está avivando conductas irracionales, como el odio y el resentimiento. Estamos en el umbral de una verdadera crisis de civilización y no sabemos cómo acabará, pero con la victoria de Trump, todo sugiere que se nos viene una riada de fango dispuesta a no dejar títere con cabeza.
Rafael Narbona
Trump ha ganado las elecciones, se harán un montón de análisis unos más brillantes que otros, análisis sociológicos, antropológicos e incluso arqueológicos.
Pero esta entrevista a un seguidor de TRUMP que dura 37 segundos es el mejor resumen para encontrar una explicación.
El susodicho dice que Biden dejó entrar mucho extranjero.
“Ellos están permitiendo dejar entrar cualquier tipo de persona, de cualquier parte del mundo”
La Periodista muy sagaz:
¿Tú de dónde eres?
De PERÚ.
Flipa....
Hay muchas entrevistas similares como una mexicana celebrando la victoria de Trump y dice que necesitan eso mismo para México, un presidente que haga limpieza...
Si fueran esclavos votarían al Ku*Klux*Klan sin dudarlo,
me recuerda un ensayo de Albert Einstein en 1949.
" Discutí recientemente con un hombre inteligente y bien dispuesto la amenaza de otra guerra, que en mi opinión pondría en peligro seriamente la existencia de la humanidad, y subrayé que solamente una organización supranacional ofrecería protección frente a ese peligro. "
Frente a eso mi visitante, muy calmado y tranquilo, me dijo:
"¿por qué se opone usted tan profundamente a la desaparición de la raza humana?
Pues eso...