Últimamente he descubierto algo insoportable: la vida adulta consiste en gastar todos los días 20 euros sin saber ni cómo y renunciar a un trozo de tu alma para encajar el deporte en tu agenda
Todo el mundo debería trabajar de cara al público una vez en su vida para flipar con la cantidad de gente amargada, mal educada y sin ningún tipo de empatía que existe en el mundo.
Resulta que si tú como abogado compras 10 botellas de vino a una bodega, no te puedes deducir el IVA porque el vino "no es necesario para el ejercicio de la abogacía". Sinceramente, he de discrepar mucho con esto.