Te dicen que tienes que “sanar” antes de tener una relación. Que nadie tiene por qué cargar con tus heridas. Como si los vínculos fuesen un premio para gente perfecta y no el lugar donde, precisamente, reparamos nuestras partes rotas. Sanamos en conexión, no en cuarentena.
El riesgo de la soledad prolongada es la rigidez. El solo se incomoda poco porque nunca tiene que negociar con nadie, se acostumbra a que todo sea a su modo.
que poderosa sería yo si no tuviera ansiedad y me desbordara cada dos por tres como si la vida se me fuese a terminar por un simple evento que no salió como yo planifiqué