Agosto tiene esa sensación extraña de domingo, de última oportunidad, de abrazo antes de una despedida. Como si el año nos pidiera hacer las paces con lo que no fue y atrevernos a empezar de nuevo.
Si hoy gana México, no sacudas los coches como macaco. El conductor puede perder el control del pedal o ponerse nervioso y causaría una tragedia. Entiende.