Nunca habíamos estado tan solos
La irresponsable política de Sánchez definiendo su política exterior a base de enfrentamientos nos ha dejado solos. No tenemos amigos poderosos en el mundo libre, porque nuestra política con Israel ha confundido a los israelíes con Netanyahu. Recordemos la reacción del Gobierno permitiendo el boicot a la Vuelta Ciclista a España que impidió que pudiera terminar con normalidad porque participaba un equipo israelí. O cuando nuestras universidades rompieron con las israelíes o cuando boicoteamos el festival de Eurovisión.
Lo mismo podemos decir de EE. UU. ¿Quién puede llamar ahora a Marco Rubio o a Trump para que intermedie ante cualquier conflicto? Nuestros socios de la OTAN han visto cómo Sánchez se desligaba de un esfuerzo económico tan impopular en sus países como en el nuestro. No exagero si digo que todos esos países nos miran de otra manera, con más frialdad y lejanía. Mientras, en la UE, ha cristalizado un cambio a la hora de enfrentar la inmigración a la vista de la postura común adoptada recientemente por gobiernos de izquierdas y de derechas. El disidente de mayor importancia ante ese cambio de rumbo es Sánchez.
Ceuta ha puesto en evidencia la incapacidad para gestionar las crisis de Sánchez y sus "secretarios eternos". Pero, sobre todo, ha dejado clara la posición ancilar de Sánchez respecto a Rabat y el fracaso total y absoluto de su política exterior. Sánchez y su secretario Albares nunca supieron que la política exterior de un país debe estar al servicio de los intereses de sus ciudadanos y que la política exterior es la más sensible a "las ocurrencias" de turno.
Pensaban que la política era una mezcla de juego irresponsable, privilegios e intereses personales y justamente es lo contrario: es una responsabilidad voluntaria, muchas veces ingrata y sacrificada.
La amenaza ya no procede de unos militares que se sitúan al margen del sistema, sino de personajes perfectamente instalados dentro de él. https://t.co/p8ZZXeQjgK
El régimen teocrático iraní cuelga a una mujer que se defendió de su agresor.
Irán ya no está en las portadas de los periódicos ni en las cabeceras de los medios .
Retuitéalo para que nadie olvide a Marziyeh
Ya que el culebrón " adults only" se está liando tanto, voy a contar una experiencia. Cerca de mi casa (o no tan cerca) hay un restaurante asiático al que a mí me encantaba ir y al que no he vuelto. Y no he vuelto porque la última vez que fuimos había una familia con varios niños. Los niños se pelearon, gritaron corrieron por el pasillo y nos hicieron básicamente la velada imposible. Cuando le pedí a la encargada que por favor fuera a la mesa a decir algo, la chica fue y le dijo que nos habíamos quejado y los siguientes que la madre vino a mí y encima me eché el sermón ese de "¿te crees que porque eres famosa...? "
También recuerdo, en el restaurante del Ateneo, cuando aquel restaurante no era precisamente barato, algo similar. Y, además,de noche.
Tengo una amiga que vive en una urbanización con piscina y que ama la piscin, pero que no puede bajar porque los niños le hacen la vida imposible. Hay una patulea de niños que se tira en bomba, que se persiguen unos a otros a berrido ñumpuo. Cuando sale de vacaciones siempre elige hoteles sin niños.
Cada vez hay más establecimientos que restringen la entrada de niños, que establecen una edad mínima para acceder al local o que reservan determinados horarios o espacios exclusivamente para adultos.
Quizá estamos planteando mal la pregunta.Porque un restaurante adults only no tiene necesariamente que estar en contra de los niños, del mismo modo que un hotel adults only tampoco lo está. Puede estar simplemente a favor de ofrecer una experiencia determinada.
Y parece si existe una demanda para esa experiencia, será por algo.
Y muchos padres apoyan esta posibilidad. Deberíamos abandonar de una vez por todas la idea simplista de que el debate enfrenta a personas con hijos contra personas sin hijos.
Porque los padres también salen sin sus hijos. También celebran aniversarios. También tienen citas románticas. También necesitan tener una conversación importante sin escuchar dibujos animados en el teléfono de la mesa de al lado. También pueden querer pasar una noche sin niños, precisamente porque llevan toda la semana rodeados de los suyos.
Hemos convertido cualquier limitación de acceso en una discusión moral, cuando muchas veces estamos hablando simplemente de segmentación comercial.
Nadie considera ofensivo que exista un restaurante especializado en comida vegana aunque la mayoría de la población coma carne.
Nadie exige a un restaurante japonés que incorpore hamburguesas porque algunas personas prefieren las hamburguesas.
Nadie entiende cómo discriminatorio que un local tenga música a todo volumen, aunque eso lo convierta en un lugar poco apropiado para quien busca tranquilidad.
Tampoco esperamos encontrar exactamente el mismo ambiente en una cafetería familiar a las cinco de la tarde que en un after.
Los establecimientos hosteleros llevan toda la vida seleccionando indirectamente a su público mediante el precio, la decoración, la música, la carta, la ubicación, los horarios o el código de vestimenta.
La novedad consiste en decirlo claramente.
Hay una diferencia enorme entre anunciar "NO SE ADMITEN NIÑOS" y explicar que un determinado espacio ha sido "diseñado para adultos".
Un establecimiento especializado en menús degustación de tres horas puede decidir que su propuesta sencillamente no está pensada para niños pequeños.
No necesariamente está expulsando a nadie. Está definiendo su producto.
Y esto nos lleva a una cuestión mucho más amplia que los niños: cada vez queremos saber con mayor precisión qué experiencia estamos comprando. Todo se centra en la posibilidad de ELECCIÓN
SI reservamos un hotel queremos saber si encontraremos ruido en la piscina o silencio. Cuando elegimos un restaurante queremos saber si si podremos hablar tranquilamente o tendremos música, o si habrá niños, o si podremos ir con nuestro perro, o si habrá grupos numerosos, o si la comida durará cuarenta minutos o tres horas.
Queremos saber dónde vamos. No es tan difícil de entender.
Las crónicas romanas recuerdan que Nerón tocaba la lira mientras contemplaba cómo Roma ardía desde la colina Palatina.
Hoy, mientras España se consume en crisis y sufre una invasión, Sánchez comparte en sus redes un vídeo escuchando sus recomendaciones musicales.
Los tiranos y sociópatas no cambian con el tiempo.. y la historia no solo se parece, se repite.
@Mazzinguerzett1 Para ser madres no valen consejos ajenos. Con ser buenas, seguir vuestro instinto y mucho cariño es sificiente. Estoy segura de que las dos lo haréis genial!