Muchos están recordando que Puigdemont se fugó.
Pero lo grave no fue aquello, sino que volvió, dio un mitin en el centro de Barcelona y se volvió a fugar.
La credibilidad de las instituciones de este país está absolutamente arrasada.
El Sr. Peinado seguramente está pagando favores a la Sra. Ayuso y contribuyendo a quien pueda hacer que haga con ese maltrato contra Begoña Gómez, una persecución que se entiende como una causa política contra la mujer del presidente para afectar al presidente y tumbar al Gobierno de España.
Este señor no conoce ninguna línea roja, las ha atravesado todas, incluso insultar el trabajo de la Policía Nacional y los FCSE.
Condenamos este auto y toda la instrucción que ha hecho el juez Peinado.
#YoConBegoña
@DianaMorantR
Resulta que le quitan el pasaporte a una ciudadana llamada Begoña Gómez y consiguen que se reúna de urgencia, un domingo el CGPJ. ¿Cuántos españoles podrían conseguir lo mismo?
Luego se extrañan de que pensemos que los policías podrían recibir órdenes de dejarla escapar
En Japón los supermercados ofrecen este servicio desde hace décadas y nunca ha dañado a la hostelería, ¿Por qué? Porque no se considera competencia ya que los restaurantes ofrecen comida de verdad a precios razonables, no una croqueta congelada a 3€/unidad
Es increíble que el juez pueda dudar de la profesionalidad de algunos policías después de que al jefe de la UDEF le encontraran 20 millones de euros en casa.
Si un ministro puede intervenir para que el CGPJ se reúna un domingo porque a quien le han retirado el pasaporte es la mujer del presidente del Gobierno, entonces queda claro que no todos somos iguales ante la ley.
Quiero recordar cuando Puigdemont vino a España a dar un mitin delante de todo el mundo, teniendo una orden de detención, y la policía dejó que se volviera fugar.
Lo digo para los que ven un delirio que el juez Peinado le quite el pasaporte a Begoña porque pueda pasar exactamente lo mismo.
🇺🇸🇻🇪‼️ | Según el New York Times, en una reseña literaria sobre el libro titulado ‘Regimen change’, de los autores Haberman y Swan, se reveló que el Presidente Donald Trump evaluó de forma reservada la incorporación formal de Venezuela como el estado número 51 de los Estados Unidos.