Todos con iphone 17, viajando cada 15 días dentro y fuera de colombia, suben foto comiendo en restaurantes cada 8 días y la economía está malaaaa jajsjsja y dizque firme por la patria jajajaj
En segunda vuelta se acentuó el fenómeno anómalo de votaciones unánimes por @IvanCepedaCast .
Las más significativas no están relacionadas con zonas de mayor conflicto armado sino con resguardos indígenas que apoyaron al Pacto.
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4 mentiras que dijo hoy Abelardo en su discurso:
1. "Gané sin estructuras políticas". Falso. Recibió el apoyo de todos los partidos tradicionales: la Casa Char, el uribismo, Fico, conservadores, liberales y cristianos.
2. "No recibir el apoyo de grupos económicos." Mientras a Cepeda los bancos le negaron créditos para su campaña, Abelardo recibió 36 mil millones de Sarmiento Angulo y el Grupo GEA.
3. "Cepeda tenía el apoyo del régimen socialcomunista de Petro". Colombia no es un régimen, no es socialista ni comunista. Funcionan los tres poderes y hay elecciones libres y es capitalista. Una mentira más.
4. "La prensa estuvo en mi contra". ¡Qué descaro! Tuvo los micrófonos de toda la prensa tradicional y Revista Semana fue su brazo de ataque contra Cepeda y el gobierno de @petrogustavo.
No solo fue mitómano en campaña, sino que también lo será en su gobierno.
Lo que más me molesta del avance de la ultraderecha es la licencia que se está dando la gente para ser bruta en público y sentirse orgullosa, el auge del antiintelectualismo y la promoción del evangelismo es sumamente peligroso.
Nadie los expropió, nadie les quitó, nada les aumentó, no fueron desplazados ni desempleados.
Pero ahí están apoderándose de un discurso victimista que no les pertenece, lamentables, esquizofrénicos y patéticos.
Convirtieron a Cepeda, un filósofo que lleva luchando toda su vida por la paz, en un guerrillero recluta niños, y mucha gente les creyó. Qué desesperanza vivir en un país tan manipulable.
Qué falta de dignidad de algunos periodistas en Colombia. El presidente electo lleva meses insultando a la prensa, perfilándola y hostigándola, pero un solo discurso flojo y contradictorio les basta para tildarlo de “conciliador”.
La ansiedad que les produce no estar del lado del poder.