Ojalá todos entendieran lo necesario que es Dios en nuestras vidas. En un mundo tan corrompido, El no solo restaura, también abraza, sana lo que nadie ve y da paz en medio del caos.
Gracias por ser las manos gentiles, pacientes y seguras que tanto necesitaba, eres toda la amabilidad del mundo, eres todo lo sano que algún día espere.