Así como hay una masculinidad tóxica, también existe una feminidad tóxica que las personas socializadas como mujeres debemos revisarnos.
Por ejemplo: como nos relacionamos con hombres (actitudes “pick me”), la falsa modestia, la victimización en relaciones de pareja, etc.
Friendly reminder de que los “traumitas” de relaciones pasadas solo se pueden terminar de trabajar en la próxima relación. Solo puedes llegar a “sanar solo” hasta cierto punto.