La vida te va enseñando que por intentar ayudar a todos, el mayor perjudicado acabas siendo tú. Por eso es importante seleccionar bien qué batallas librar. No se puede estar en todas las causas. Ah, y ayudar a personas que no te han pedido ayuda suele salir mal. Buenos días.
Mientras algunos se quejan porque mañana van a trabajar, otros se preguntan hasta cuándo estarán sin trabajo. Bendito sea el Señor que provee el trabajo y todo lo que necesitamos, conforme a sus promesas y fidelidad.