Las personas de bien admiran y se inspiran con la excelencia y el éxito de otros. A los mediocres y a los cobardes, en cambio, la envidia por el éxito ajeno les carcome, roe, pudre e infecta el alma, dejándolos más resentidos de lo que ya estaban.
"Que dure lo que tenga que durar. Que dure meses, días o años, que dure una vida entera, que dure la eternidad, que dure un segundo, que dure un susurro pero que sea contigo".
~ Mario Benedetti.