Abelardo De La Espriella puede ser el presidente de Colombia pero no será hoy ni nunca el mío. Lo aborrezco a él, a toda su gente, a su fraude y a su campaña sucia.
nunca me ha faltado algo en mi vida, pero tengo muy claro todo lo que les ha costado a mis papás para que eso sea así, por eso no es de izquierda, ni de derecha.