Cada alegría hay que pagarla con un dolor; ¿Qué digo con uno?, con muchos . Así pues, hago bien en no buscarla demasiado; la felicidad es un placer que te arruina.
Sigue apareciendo en mis madrugadas, en el humo de los cafés vacíos, en las tazas de chocolate de los domingos, en las canciones antiguas y en este corazón ridículo que todavía le guarda un sitio.
Me advirtió como si hablara de una travesura inocente y no de una condena.
Ahora que lo recuerdo, descubro que sí la hice villana en mi vida, aunque no por dejar de amarme y amar a otra persona. La verdad es aún más triste: la hice villana porque nunca se fue del todo.
Recuerdo que ella, entre risas y esa crueldad juguetona que tenían sus ojos, me dijo una vez que si alguna vez se enamoraba de alguien más, me lo iba a decir. Y que recordara que ella no era la villana por dejar de amarme.
La peli que siempre quisiste que viera
Ya nunca las vimos, me siento una mierda
¿Cómo hago que este dolor desaparezca?
Si te menciono en todas mis letras
Desde que te fuiste no sé si los días van a ser igual
Me la paso viendo nuestras fotos en el celular
Soy adicto a ese video que he grabado, tú y yo
No era sexo, mami, solo estaba haciéndote el amor
Maldito arrepentimiento, la conciencia atrapa y no me deja en paz
Puedo estar con varias morras, pero aún así no te puedo olvidar
El alcohol a veces sana, pero momentáneo, todo sigue igual
Y aunque te bloqueé del Insta, tus fotos ahí siguen en mi celular
Pero ni con el dinero compro el amor que yo te tengo a ti A veces me siento solo, necesito a alguien y no estás aquí.
Déjame besar tus labios, quiero acariciarte, ya dime que sí.
Mis infortunios sentimentales se debían más a mí que a ella, por haberla querido de una manera que ella nunca hubiera podido quererme a mí, aunque, en algunas contadas ocasiones, lo intentara
Pensé que quemaría a toda una ciudad si la veía con alguien más, pero cuando vi que lo trataba a él como yo rogaba que me tratara, ni siquiera pude encender un cigarro...
Nunca digas que amas a alguien si nunca has visto su ira, sus malos hábitos, sus creencias absurdas y sus contradicciones. Todos pueden amar una puesta del sol y la alegría; solo algunos son capaces de amar el caos y la decadencia