normalicemos saber que hay decisiones correctas que nos van a romper el corazón, que hacer las cosas bien requiere muchísima más valentía que hacerlas mal, que empezar de cero da pánico, que da miedo arriesgarnos pero siempre, ser valiente y buena persona tiene su recompensa.
si supieran cuanto tiempo, esfuerzo, miedo, ansiedad y lágrimas cuesta volver a reconstruirse, entenderían porque hay que tener cuidado al elegir quien entra en nuestras vidas y quien no; a veces hay personas que no les importa rompernos el alma y dejarnos vacios por completo.