“no sé por qué dan tanto miedo nuestras tetas” (y nuestra palabra, y nuestra libertad, y nuestra existencia…)
si estoy en una fiesta PRIVADA, la perversión y la perturbación es del ojo que ve, no de la persona que elige bailar y performar. Besitoooos🫰
el ejercicio de denuncia pública de los bullys, el moving, las amenazas y la competencia desleal es valiente y necesario. Ojalá lo podamos replicar en todos los ámbitos que se produzcan estas situaciones sin miedo. Con vosotros, Revuelta.