Jesús nos dice hoy en el Evangelio cuál es la verdadera alegría de sus discípulos: “Alegraos porque vuestros nombres están escritos en los cielos” (Lc 10,12), es decir, en el corazón de Dios Padre.
¿Ustedes también se acuerdan de que cuando estaban chiquitos había miles de mariposas y ahorita no hay ninguna? Yo siempre que jugaba afuera encontraba miles y ahora puedo jurar que tengo años sin ver una.