Triste realidad para Colombia: nos ponen a escoger entre la incertidumbre de alguien sin experiencia y el recuerdo de una gestión que dejó más críticas que resultados. Al final, no se vota por convicción, sino por descarte.
Quien controla a @ClaroColombia llamando a las 6:30 a.m, ofreciendo sus servicios que en más de 20 oportunidades se les ha informado que no estoy interesado.