"El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, no es jactancioso, no se engríe; no es grosero, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor..." (1Cor 13,4-7)
"No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no se guarden a Cristo para ustedes mismos. Comuniquen a los demás la alegría de su fe"
~ Benedicto XVI
Juan Pablo II: «Nacemos para ser felices, no para ser perfectos. Los días buenos te dan felicidad y los malos experiencia»
El santo polaco explicó hace décadas que el ser humano está hecho para la felicidad y no para objetivos modernos como la perfección
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¡El amor vence siempre!
¡Vence como Cristo ha vencido!
¡El amor ha vencido!,
aunque en ocasiones,
ante sucesos y situaciones
pueda parecernos impotente.
Cristo parecía impontente en la cruz,
pero, ¡Dios siempre puede más!
– San Juan Pablo II
Aprender a mirar tu pasado con los ojos de Dios, con ojos de Misericordia.
Tienes que empezar a perdonarte. Dios ya lo ha hecho. Dejarte curar las heridas por el Señor.
Solo así puedes empezar a cambiar el rumbo de tu vida.
Virgen de la #DulceEspera, encomendamos a tu amor maternal a todas las madres embarazadas. Te pedimos que les des fuerza, protección y serenidad durante esta etapa tan especial, de la que también tú fuiste partícipe al albergar en tu vientre al #NiñoDios. 🙏 😇
#Adviento Dulce esperanza. 👉 https://t.co/7wVIdKXvDG
La Última Cena de Da Vinci es una piedra angular del arte cristiano.
Inspiró siglos de admiración y especulación por sus símbolos sutiles y mensajes ocultos.
Pero hay algo oculto que casi todo el mundo pasa por alto... (hilo) 🧵
En cada rincón del mundo tenemos a nuestros hijos, nietos, familiares y amigos.
Aquí estamos trabajando para que todos vuelvan y construir un gran país.
Te amo hija y cada día está más cerca nuestro reencuentro. ¡Viva Venezuela Libre!
Algunas veces me hago amigo de la tristeza.
Entonces no me golpea, me abraza.
Esos días no está enfrente,
afilada, indiferente, fría y distante.
Se sienta conmigo, en silencio.
Me mira con más cariño que pena,
pone su mano en mi hombro
y me atrae hacia sí, maternal y serena.
En su ternura late una promesa:
«No me quedaré mucho. Lo sabes.»
Lo sé.
Su compañía, entonces, no es áspera.
Su presencia no incomoda.
He aprendido a bailar también con ella.
No lo hacemos mal.
Se irá pronto.
Volverán el canto, la palabra, los amigos,
la risa, el fulgor en los ojos,
la alegría cansada del final de la jornada.
Pero sé que, aún invisible,
ella me ronda
para pasar algún rato conmigo,
eterna compañera
de batallas que lucho desde siempre.
Son muy cortos los años.
Es tan breve la vida...
Pasa rápido el tiempo.
Habrá que resistirse
sin dar cancha a la furia
ni dejar que la entraña
se nos llene de inquina.
No hay que volar los puentes
anulando al hermano
que nos hirió por dentro.
Hay que pegar los trozos
de la historia quebrada
y seguir construyendo,
más allá de rencores.
La guerra nos desangra
el insulto destruye,
la enemistad devasta
y la inquina nos pudre.
Tal vez somos capaces
de aparcar los agravios
Tal vez es el perdón
el camino marcado
desde la cruz y el grito,
donde un Dios maltratado
le dio la vuelta al odio.
Quizás sea la paz
un nombre del amor.