«Algo confuso, entre misantropía y filantropía, un hombre con ideal narcisista, con soberbia y egolatría. Único en expresar un amor maquiavélico, con una lujuria que no se transmite a cualquier ente, sino a una gran energía... Esta es la razón de mi ser.»
Destrozado sin poder decir un adiós eterno, teniendo el alma dentro de un corazón confuso, lleno de espinas que una vez prometieron florecer. Esa maldita ilusión de volver a palpar vuestras manos en una noche inmortal.
No siempre las buenas acciones son oportunas y eficaces.
«los hombres tienen menos cuidado a la hora de ofender a un príncipe que se haga amar que a uno que se haga temer, el temor es un miedo al castigo, y ese miedo nunca desaparece».
~Nicolás Maquiavelo.
Y así se siente...
Como en un partido de béisbol a punto de ganar una final, ves como tú bate se cuartea, aún sentís el anhelo de realizar ese home run. Lo intentas, pero la pelota lo destroza, dejándote sin la esperanza de volver a creer que si esa pelota valió la pena batear...
De la gloria de una noche de lujuria al infierno de la persecusión, luego a las penumbras de una muerte segura, ahora se pasa de la uforia de un gobierno, al infierno inminente otra vez... Esto es una despedida del amor inmenso al arte.
La mayor felicidad, es haber ayudado a la gente a ser feliz.
Así no agradezcan o se vayan porque creen que lo tienen todo, no importa.
El ser una buena persona es de las mejores cosas que llenan de felicidad. Con ver su sonrisa al cumplir sus metas, lo es todo...
Sentid mi corazón, es el amor más preciado que podes ved en mi. Amar es verte como la mayor pieza de arte que se haya elaborado, tan plena y pura. Como Miguel Ángel al esculpir su David. Es lo que veo y siento al recorrer cada parte de vuestra piel, simple como el verdadero amor.
Mi corazón no me permite brindar a pesar de tener a mis amigos, familia y a quien amo, me siento honrado por vosotros. No me permite por esa persona, ese ser que la vida me regaló como amor.
Hasta que el tiempo y vuestra promesa se cumpla, mi corazón va a seguir a media asta.
Sin tocar tu cuerpo
Sin sentirte aquí cerca
Sin oler y palpar tu piel tan tersa y dulce...
Se que sentís, con solo oírme
Con solo mirarme
Con solo pensarme...
Esa lujuria que activan mis sentidos, pasión y corazón
Hacen que te quiera y me provoquen esa liviandad de amor...
Ignoro en dónde podes estar
La única verdad que me acompaña
La inmortalidad de mi amor
Que te acobijará donde estés
Hasta el último de sus días...
~Addio.