No necesita campañas de marketing ni redes sociales para destacar. Jamás le verás un mal gesto dentro de un terreno de juego.
El discurso impecable del mejor jugador del mundo. Un absoluto señor.
Hoy en Belgrado se ha homenajeado con un partido amistoso entre el Partizan y el Baloncesto Fuenlabrada uno de los vínculos más bonitos de la historia del deporte.
En 1991 el Partizan de Belgrado con un joven Željko Obradović a la cabeza tuvo que jugar los partidos de Euroliga en Fuenlabrada (Madrid, España) por culpa de la guerra de Yugoslavia. Esa temporada la afición del pabellón Fernando Martín disfrutó como equipo local a un conjunto liderado por dos históricos del baloncesto europeo como Aleksandar Djordjevic y Pedrag Danilovic.
El Partizan de Belgrado conseguiría su única Euroliga esa temporada 1991/1992 en medio de una cruenta guerra en los Balcanes.
Los serbios se sintieron esa temporada como en casa en Fuenlabrada, y así se lo ha hecho saber su afición hoy.