😱📹Imagen hipnótica. Los jugadores de la @U_D_Almeria se bajan del autobús y cantan con la afición tras el recibimiento en su llegada al estadio antes de disputar la final ante Las Palmas.
@marca@MasFutbolMARCA
📌Proyección del porcentaje de voto a 🥦VOX en las 🗳️elecciones autonómicas de Andalucía con la media de encuestas:
📍Almería (🥦+22%) y Granada (🥦+16%) son las 📈mejores provincias para 🥦VOX.
📍Sevilla, Córdoba y Huelva son las 📉peores provincias para 🥦VOX.
Isidro Leyva, el campeón de España sin medalla en salto de pértiga: “Me quedo con el reconocimiento de la afición”
Por J. M. Benítez👇
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Estoy a lágrima viva con lo que ha sucedido en el @U_D_Almeria - @fcandorra.
Fallan un penalti y de repente aparece la palabra CASI en el panel publicitario rotativo.
La mejor publicidad del mundo.
LA AFICIÓN. En 2012 los jeans no eran slim, skinny o straight; teníamos la Play 3 y el iPhone 5 y no existía Twitch. Llevo 14 temporadas en esto y, en un ciclo tan amplio, puedo escribir y retratar cambios significativos, reales y auténticos sobre la afición del Almería lejos de Almería.
El único denominador que se mantiene común en todo este tiempo es que la palabra lejos sigue siendo la misma para una afición como la nuestra. Sin trenes, sin aviones y sin conexiones sencillas, aquel aficionado 2012/13 penaba lo mismo que el aficionado 2025/2026 si quería ver a su equipo como visitante. Nada, desgraciadamente, le ha abaratado el camino.
La estampa, entonces, era prácticamente la misma en cada salida. Un par de coches lograban hacer encaje de bolillos para intentar estar en campos lejanos. Se organizaban como podían, hipotecaban jornadas laborales y emprendían un peregrinaje realmente lastimoso para poder ver a su equipo fuera de Almería. Tiraban de bocadillos. Rastreaban hoteles. Y les costaba los cuartos acudir a escenarios como la Nova Creu Alta (Sabadell), El Toralín (Ponferrada) o el Pedro Escartín (Guadalajara); porque al Molinón o al Alfredo Di Stéfano era más fácil ir.
De vez en cuando, puntualmente, se fletaban autobuses y el número de aficionados crecía. Un partido cerca, como Elche o Málaga, o una gran cita como Girona o Murcia. Normalmente el gancho era el calibre del partido.
Y todos y cada uno de aquellos merecen un homenaje. Porque la rojiblanca no estaba de moda. Porque estaban abriendo camino. Porque, sin que ellos lo buscaran y sin ser conscientes de ello, eran la avanzadilla del batallón que poco a poco se iría formando con el paso de los años.
Y ese batallón es el habitual hoy en día en cada campo. Vinieron años de Bernabéus, Calderones y Nou Camps pero también de Santos Domingos y Anxos Carros. Ferrol estaba en una punta y Tarragona en la otra. Y en cada partido esa mancha rojiblanca iba creciendo. Viajes organizados en masa; particulares en sus coches; caravanas de on tours con sus bufandas y sus banderas y sus cánticos y sus rituales. La envergadura de la jornada ya no marcaba el paso sino simplemente el hecho de ir, de dejarse notar y de hacer visible un sentimiento difícil de explicar.
Ahora estás en una ciudad, la que sea, y es muy habitual cruzarte con @piratejamest grabando con su cámara, @PantaMecias17 y su banda o @onesca con la bufanda. Y decenas más a los que pones cara e hilos en redes. Hoy, Andorra ha visto nuestro escudo y nuestros colores. La pirueta que hay que hacer para ir de Almería a los Pirineos es olímpica. El sacrificio, mundial. Y esa imagen final del partido es un regalo. Una estampa que refleja tantas y tantas cosas, que esconde tantos y tantos sacrificios, que merece detenerse y saborearla.
A los que vais todavía en bus y a los que en algún momento habéis ido en esa carretera áspera con todo vuestro esfuerzo, mi reconocimiento. Hacéis Club.