En el 2025, cuando asesinaron a Valeria Márquez en su live, muchos dijimos que eso parecía venganza de un narco.
Algo que provocó la ira de los defensores de la moralidad, “porque es machista pensar que el éxito de esa chica era por el narco".
Bueno... Teníamos razón.
Si el Consejo de la Judicatura quisiera hacer algo, les dejo una idea para separar a los buenos jueces y fiscales (que si los hay) de los malos:
📌 Tienen los datos de todos los procesos. Respetando la independencia judicial, revisen las estadísticas e identifiquen a quienes liberan o benefician más de dos veces a las mismas personas (por abstentivos, sobreseimientos o medidas sustitutivas en casos graves).
Pongan las denuncias respectivas, con datos y con información. Si no se los han evaluado a muchos funcionarios hace mucho tiempo, está bien, pero sin duda eso no los exime de la responsabilidad de supervisarlos como institución.
Así se diferencia a tiempo quién actúa por miedo, intimidación y quién por complicidad con los GDO.
Es cuestión de voluntad.
Los inmigrantes marroquíes están tomando las casas de los españoles a estas horas de la noche en Ceuta.
Parece una invasión militar. Están tomando la ciudad y ahora van casa por casa.
Piden a la población local atrincherarse esta noche por seguridad.
🚨🇪🇸🇲🇦☪️ | LIQUIDADOS: Un inmigrante marroquí que ingresó a España tras la crisis en la frontera con Ceuta admitió que lo hizo para escapar de la justicia de su país, que lo persigue por estar implicado en un caso de asesinato.
"No quiero volver a Marruecos, tengo problemas ahí con la Policía. Hay mucha gente peligrosa también".
Cuando un menor saca un cuchillo, deja de ser un niño.
Un policía en Estados Unidos lo entendió al instante.
Vio al menor desemfundar el arma blanca en medio de una pelea. No calculó la edad. No pensó en titulares. No dudó. Priorizó la vida de los presentes, sacó su arma y solo bajó la guardia cuando el agresor soltó el cuchillo. Entonces lo arrestó.
Eso se llama hacer el trabajo.
Los menores que eligen actuar como delincuentes armados no merecen el escudo de la inocencia. La responsabilidad no se mide por el carnet de identidad: se mide por la acción. Quien amenaza con un cuchillo debe enfrentar las consecuencias como el delincuente que decide ser.
Yo salía con una universitaria desempleada porque me gustaba mucho y salíamos todos los días, gastaba full en ella y me valía verga porque en serio me encantaba hasta que consiguió trabajo, se fue con otro, a él le paga todo, lo llena de detalles, etc. A mí aún me debe dinero 🤡
En Brasil están atribuyendo el declive de su selección de fútbol al avance del evangelismo. Y no me parece descabellado pensarlo. Por lo siguiente:
1. El fútbol brasileño tenía una identidad enraizada en la exuberancia, fiesta y colorido propios de una cultura hija del sincretismo entre lo católico y los imaginarios religiosos de origen africano. Cuando Brasil arrasaba en los mundiales sus jugadores llegaban a los estadios cantando samba y tocando tambores afrobrasileños. El juego en la cancha no era más que la extensión del festejo. Pero así era cuando los jugadores eran católicos y practicantes del sincretismo afrobrasileño. Hoy los jugadores de Brasil son mayormente evangélicos. Y el evangelismo, dada su matriz dispensacionalista y su escatología cerrada, expulsa toda forma de sincretismo: de diversidad. Es decir, acaba con el fútbol-fiesta. Los actuales jugadores de la selección brasileña llegan rezando a los partidos...Ahora tocar los tambores e invocar los santos del sincretismo afrobrasileño es cosa del diablo. Está muy mal visto. Se volvieron tristes, marciales y predecibles. Tanto en sus vidas como en la cancha.
2. En el catolicismo cuando uno se equivoca o le va mal debe reflexionar y buscar causas para mejorar. En la escatología evangélica ya todo está escrito. Si ganan el mundial es porque Dios así lo quiso. Y si pierden estrepitosamente como ahora es porque los tiempos de Dios son perfectos...En tales condiciones el jugador nunca es responsable, en última instancia, de los malos resultados. Se busca ganar y mejorar, pero siempre pensando en que pase lo que pase todo está en manos de Dios quien de antemano determina lo que va a pasar.
3. El evangelismo que llega a Brasil (y al resto de América Latina) es individualista. Es una religiosidad que articula la noción calvinista del esfuerzo individual como devoción por Dios, con la teología de la prosperidad neopentecostal. El evangélico privilegia lo individual frente a lo colectivo. La salvación es de cada uno. El fútbol brasileño de los Pelé, Garrincha, Zico, Ronaldo, Romario, Rivaldo y Ronaldinho (cuando Brasil era insuperable en la cancha) tenía un componente profundamente colectivo tanto en su aspecto táctico como estético. Cosa muy difícil de cultivar hoy en jugadores evangélicos que se ven a sí mismos como actores individuales cada uno en búsqueda de su salvación privada.
4. El evangelismo es severo y castigador. Mientras que el catolicismo (sincrético) que imperaba en Brasil era abierto y matizado. Esto amplía la creatividad y la búsqueda de distintas opciones. El futbolista brasileño del jogo bonito era ante todo creativo. Veía los partidos cerrados como algo a superar creando e inventando jugadas. Hoy, con jugadores evangélicos, la selección brasileña luce predecible y sin imaginación.
En fin, invito a que sigan el debate que hay hoy en Brasil en relación a lo que consideran son los efectos nocivos del evangelismo en la identidad de su fútbol. Porque ese debate puede extrapolarse a muchos otros ámbitos de esa sociedad. Y, por tanto, a cualquier otro país latinoamericano donde el evangelismo haya sustituido a la matriz católica (sincrética) como religiosidad mayoritaria. Al final, estos discursos de odio, vaciamiento democrático y destrucción de lo público que vemos en nuestros países no vienen de la nada.