@Luzavasquezt En el momento que vive el país y la ciudad lo único que recibe una buena funcionaria son ataques políticos; la gran parte del saboteo a su gestión es por interés electoral. Les duele que alguien trabaje sin amaños!
Con la frente en alto qel tiempo pondrá la vergüenza sobre ell@s
Por esto es que detestan a la @JEP_Colombia, buscan desprestigiarla para que no se escuchen estos testimonios, quieren cerrarla para ocultar de nuevo la verdad. Nunca más.
Niños con problemas neurológicos, comunidades que ya no pueden comer pescado y niveles de mercurio que superan los límites considerados seguros. Investigamos la ruta del mercurio en la Amazonía, un fenómeno que exige la acción inmediata del próximo gobierno. https://t.co/2iePJwzmEN
Chandas, después de la última interview que tuve con el mamerto de @ivancepedacastr decidí volverlo a invitar, obvio, necesito saber quién los pondrá a comer damier los próximos four years.
¡Prográmese para ver esta entrevista en vivo hoy a las 5:00 p.m. por YouTube!
No tengo que pedirle permiso para ir a mi país. Tan no seré difamador que usted retiró la demanda civil que se atrevió a presentar contra mi cuando mi abogada le preguntó por sus relaciones con Alex Saab y Bruce Bagley, entre otras personas. Su señalamiento pone en riesgo mi vida.
Mi columna en @ElPaisAmericaCo: Iván no es Aureliano.
"Tenemos que escoger a una de dos personas como el próximo presidente de Colombia. Por un lado, tenemos a un defensor del legado del paramilitarismo, ansioso de complacer no solo a Donald Trump sino a cualquier subsecretario de su gobierno o congresista del partido republicano que se le cruce, y que promete traer a Colombia la estrategia genocida de Netanyahu. Por otro lado, tenemos a un defensor de derechos humanos que, pese a que su propio padre fue víctima del genocidio de la Unión Patriótica, ha hecho su carrera política en el marco de la democracia liberal y de la búsqueda de la paz.
Petro no me quiere a mí, y yo no es que me muera por él, pero mi voto no es ni en contra ni a favor suyo. Mi voto es en contra de los genocidios y a favor los derechos humanos, la soberanía nacional y la democracia liberal. Por eso voto por Iván Cepeda."
https://t.co/RkurkdDE2N
“No creo, contrario a lo dicho por algunos analistas, que Cepeda y De la Espriella sean dos extremos igualmente peligrosos”: Rodrigo Uprimny 🔗👇 https://t.co/SByCCNi8yR
Aquí está mu columna sobre El Tigre que los Abelardistas no quieren oír. Ayúdenme a moverla en las redes, ahora que recupere mi canal luego de que me hakearon. https://t.co/k1hKtQ4wLA
Los merecidos
Tengo una preocupación rondando mi cabeza últimamente: que, sin darme cuenta, mis nietos se acostumbren a solventar sus necesidades fácilmente, sin luchar mucho. Tal como les pasa a los merecidos, esos personajes que nunca tienen que llorar para pedir tetero porque siempre hay alguien a su lado para dárselo inmediatamente, lo cual hace que crezcan dentro de una burbuja, como lo escribí hace tres semanas.
No me malinterpreten: hay merecidos que son magníficos seres humanos. El problema de quienes lo han tenido todo desde que nacieron es que pueden llegar a creer que esa abundancia es un derecho inalienable. Por eso les recomendé a mis hijas que pusieran especial atención a esta parte de la educación de mis nietos: que lograran que fueran jóvenes sanos, educados y, lo mas importante, que tuvieran conciencia social; que entiendan las necesidades del otro y no se sientan superiores por su condición económica. Porque en Colombia, desafortunadamente, sobran los merecidos.
Ellas saben muy bien a qué me refiero porque no son así, pues les tocó verme luchar constantemente para salir adelante. Cuando estaban pequeñas me vieron coger bus para movilizarme, notaron mis angustias cuando no tenía para pagarles el colegio o me veía a gatas para cancelar el arriendo, e incluso presenciaron lo desalentador que puede llegar a ser que unos funcionarios lleguen a la casa con una orden para embargar las pertenencias familiares.
No hay nada más duro para un padre que sentir que velar por su familia es una lucha cuesta arriba. Considero que un candidato que no entienda la preocupación de un padre para llevar comida a su casa, que no haya sentido esa zozobra cerca o que no haya desarrollado esa sensibilidad social, jamás podrá dimensionar la gravedad de los problemas sociales de este país.
Por eso creo que el requisito más importante para cualquiera que pretenda llegar a la Casa de Nariño es entender la pobreza, sentir la pobreza. Saber lo que significa para un padre de clase media que le corten los servicios públicos porque no tiene con qué pagar la luz o el agua, o lo que pasa por la mente de un obrero que no tiene con qué hacer mercado porque perdió su trabajo.
En mi opinión, haber sentido esas angustias es primordial para gobernar con justicia social, porque eso otorga autoridad moral para abordar los problemas que tanto aquejan a la clase media, a la clase trabajadora y a los menos favorecidos.
Conozco muchos que tienen más cartones que un tugurio pero que carecen de esa conciencia social. Me parece estar escuchándolos ahora mismo cuando les dije, como alcalde de Cali, que iba a establecer comedores comunitarios para alimentar a la gente que se acostaba todos los días con hambre. Me respondieron que cómo se me ocurría, que eso era asistencialismo. Yo no les hice caso y monté 476 comedores para darles de comer a 57 000 personas diariamente.
De esta anécdota se desprende otro requisito importantísimo para involucrarse en lo público: que hay que preocuparse más por los demás y menos por uno mismo, un rasgo que no abunda entre los merecidos. Y bastantes presidentes merecidos hemos tenido.
Es absolutamente falso que Sidoc haya estado vinculada al "Proyecto Júpiter". Quienes me conocen saben que creo en la pureza del voto y el derecho a elegir libremente. Las puertas de la Siderúrgica del Occidente, la Fundación Sidoc, Cementos San Marcos y el Ingenio del Occidente están abiertas para quien quiera verificar con los mismos trabajadores si esto que declaro no es verdad.
Además, extiendo públicamente una invitación a @ClaudiaLopez, a @PalomaValenciaL, a @Sergio_Fajardo y a @IvanCepedaCast a que visiten nuestra fábrica cuando gusten, con sus fórmulas vicepresidenciales, para que tengan la oportunidad de exponerles sus ideas a los trabajadores. Pueden contar con todas las garantías para establecer este diálogo abierto, sincero y democrático.
Mi acción política
La semana pasada me visitó un senador de la República al que respeto. Se trata de uno de los congresistas con mayor credibilidad que hay. Hablamos sobre las elecciones. Me explicó que tal y como ve las cosas, si Iván Cepeda no gana en primera vuelta, la segunda será de trámite para él. Antes de irse me dijo que yo era un actor político, y que por esa razón me sugería anunciar públicamente a quién voy a apoyar en esta campaña presidencial. Su consejo me dejó pensativo.
Y me dejó pensativo porque no me considero un actor político: no pertenezco a ningún partido, y el hecho que haya sido alcalde no es mérito suficiente para ser considerado como tal. A mí me pasa algo muy curioso, y es que las personas suelen concederme más influencia de la que realmente tengo: creen que yo tengo la capacidad de poner alcalde en Cali y no tengo fuerza política; suponen que muchos empresarios del Valle me copian, pero me temo que eso no es tan así; y para rematar, en mi casa soy más bien como la oposición, el que lleva la contraria. Mejor dicho: en el Club Colombia me dicen comunista y en Aguablanca me tachan de oligarca.
Sin embargo, eso no quiere decir que no tenga una acción política, que es la de valorar al ser humano que trabaja duro para salir adelante. Llevo varios años promoviendo ese cambio en la sociedad, porque Colombia es un país rico, pero también tiene unas costumbres que hay que cambiar para dejar atrás tanta inequidad. Empezando por el respeto, que es la base fundamental de la valoración del ser humano. No se trata solamente de pagar bien; se trata de entender que todos merecemos un trato digno y posibilidades de progreso, porque las empresas no las impulsan las máquinas sino la gente.
Si yo anuncio por quién será mi voto, las personas que trabajan en nuestras fábricas lo podrían percibir como una presión de mi parte. Y no puedo darme ese lujo. Perdería la confianza que he construido durante tantos años. Finalmente yo soy empresario, no político.
Por eso me sorprendió tanto que el nombre de Sidoc fuera vinculado al ‘Proyecto Júpiter’, esa supuesta estrategia ideada con fines electorales, porque nunca, ni en la Siderúrgica del Occidente, ni en la Fundación Sidoc, ni en Cementos San Marcos, ni en el Ingenio del Occidente se ha hecho proselitismo. Ni hace diez años cuando me lancé a la Alcaldía de Cali, ni en el último año como candidato presidencial. Quienes me conocen saben que respeto el derecho a votar libremente, y que jamás he coaccionado ese derecho fundamental. Por eso las puertas de las fábricas y la fundación están abiertas para quienes quieran verificar con los trabajadores si esto que declaro no es verdad.
Hace tres semanas anuncié públicamente que adoptaría una posición neutral, pues mi propósito es continuar promoviendo un cambio en la sociedad y enriquecer el debate electoral sugiriéndoles ideas a quienes sí son políticos y están aspirando a la Presidencia.
Qué bueno sería, por ejemplo, que @IvanCepedaCast expresara que cree en la empresa privada como el motor del país y ofreciera garantías exponiendo cómo fortalecerá el aparato productivo para que las empresas crezcan, sostengan y aumenten los millones de empleos que generan; y qué bueno sería que @PalomaValenciaL se comprometiera a valorar a los trabajadores colombianos protegiendo y aumentando el salario digno, y a continuar los cambios sociales que benefician a los menos favorecidos. En otras palabras, el próximo gobierno debe estar comprometido con la empresa privada y la justicia social. Esta es mi acción política, y creo que eso es más valioso que tratar de ejercer como actor político.