Bueno que la cantante Shakira consuele y done. Pero vean que la escena muestra el grave atraso político y social de Colombia: que una celebridad reemplace al estado, la caridad prevalezca sobre el derecho, la idolatría se imponga sobre la justicia, y lo público no exista.
Hay que estar atentos a las señales de alarma: cuando uno ya no puede reírse del político que le gusta, debe examinarse.
Los políticos son empleados temporales de la democracia, no son enviados de dios, ni profetas del más allá, ni equipos de fútbol.
Primer aporte a la democracia: no veneren políticos. La admiración es sana, la devoción pavorosa.
Nos vemos en #CircombiaEnElecciones para reírnos de todos.
No hay dudas sobre el horror y las atrocidades de los falsos positivos, como tampoco hay dudas sobre el horror y atrocidades de las FARC.
Los dos casos tienen pruebas y confesiones incontestables.
Poner en “duda” desde algún sector esas realidades es negacionismo ideológico.
Cuando hace cuatro años llegaron al Pacto Histórico líderes como Armando Benedetti, Roy Barreras y Mauricio Lizcano, la respuesta del petrismo fue que no habían cedido sus principios ante la política tradicional, sino que buscaban construir coaliciones con otros sectores políticos. Y que, como su nombre lo indicaba, era precisamente crear un pacto.
Con ese argumento gobernaron con todos los partidos tradicionales: hicieron coalición y equipo con el liberalismo, La U, los conservadores y hasta partidos cristianos.
Por eso es increíble que ahora que Juan Daniel Oviedo ha conformado una fórmula con Paloma Valencia, el argumento para atacarlo desde el partido de gobierno sea que “negoció sus principios”, o que cambió de ideas políticas, o que “se vendió”. ¿No se trataba precisamente de conformar alianzas con quienes piensan distinto para poder gobernar desde los pactos y la diversidad? ¿Qué pasó con esa idea que promovían desde el petrismo de dar un paso hacia la política de las coaliciones?
La Gran Consulta por Colombia organizó en un mismo equipo a diversos sectores de la oposición al gobierno Petro. Uribistas, santistas y voces independientes pusieron a un lado sus diferencias para enfrentarse al auge del populismo y al llamado de Petro a una asamblea constituyente. Esta consulta ha sido, además, un paso clave para la reconciliación de sectores del sí y del no del plebiscito de 2016.
Hacer equipo y alianzas alrededor de lo que une no solo es válido sino que es un deber en la política. Y no, no es únicamente un derecho que se reserva el petrismo cuando le sirve para defender sus alianzas con la política tradicional.
“Mentir constantemente no tiene como objetivo hacer que la gente crea una mentira, sino garantizar que ya nadie crea en nada. Un pueblo que ya no puede distinguir entre la verdad y la mentira no puede distinguir entre el bien y el mal”.
Hannah Arendt.
Lindas y lindos, siempre será bueno recordar que los discursos y las promesas son solo eso y nada más que eso.
Para calentar oídos, un político solo necesita un equipo de asesores que sepa echar carreta y filar palabras que suenen a mucho.
Si pueden, no coman cuento.
El favorecido con una operación por 23 billones de pesos podría obtener, en un escenario hipotético, un valor cercano a 55 billones en un plazo de 10 años.
Bajo un supuesto CVY del 15 % en Colombia, representaría hipotéticamente, alrededor de 8 billones para un posible favorecedor.
¿Ahora se entiende por qué tantos candidatos aspiran a la Presidencia a toda costa?
Una sola decisión podría, en teoría, crear billonarios en cuestión de segundos.
¿Cuántas decisiones de este tipo podría tomar un presidente a lo largo de cuatro años?
No existe, en términos puramente hipotéticos, ningún otro negocio tan rentable sobre la faz de la Tierra.
El corrupto en Colombia piensa en sus delitos como una “inversión de riesgo”: Si lo descubren pero la ganancia es buena, negocia una pena leve, lugar de reclusión, protege a sus cómplices poderosos y al salir le espera una fortuna. Negocio redondo.
Emilio Tapia ejemplo supremo.
La tragedia del Palacio de Justicia, doloroso resumen de muchos de los males y pesares de Colombia hasta hoy:
-La locura criminal del M-19 disfrazada de “gesta revolucionaria”.
-La retoma a sangre y fuego (sin importar la vida de los rehenes)
en nombre de “defender la democracia, maestro”.
-La clase política superada por el momento.
-La sombra del narcotrafico siempre presente.
-La incapacidad para enfrentar la verdad y sus consecuencias en el momento justo.
40 años después de la toma y retoma del Palacio de Justicia, la herida sigue abierta.
El asesinato de un alcalde o de un candidato presidencial no son episodios aislados. Son síntomas de un continente donde el poder se volvió indiferente a la sangre.
La historia juzgará a quienes callaron más severamente que a quienes dispararon.
👻 En Bucaramanga los fantasmas no están en los cementerios… están en las estaciones de Metrolínea.
Obras que costaron millones y hoy solo sirven para recordar la mala planeación.
Colombia necesita gobiernos que no le teman a los datos ni a la disciplina.
Las personas mayores van perdiendo sus huellas dactilares a medida que envejecen, lo que comienza a volverse un pereque y eventualmente en una pesadilla pues cada vez que van a los bancos, a las notarias y a la cancilleria los rechazan y exigen una certificaciin de la Registraduria . Pero en esa entubad tienen gente entrenada para hacer ensayos durante una hora o mas para tratar de encontrar una huella en algún angulo en los 10 dedos y emitir que la pesona es normal. Esto pone a los viejos en condiciones de desventaja Ya que les impide funcionar en sus tramites legales
Si no nos avispamos, en 2026 nos podrán a escoger entre Petrito II - otro gobierno como el actual o peor, y Uribito III - otro gobierno como el de Duque. Llego la hora de romper esas cadenas y elegir con libertad un candidato que sea el que diga el pueblo en las urnas. No Uribe y No Petro. Avancemos con libertad e imaginación!!!
Definitivamente ser “cachaco” es una tragedia. O “rolo” (como les dicen los paisas)
Bogotá es una de las pocas ciudades del mundo que con más de 5 millones de habitantes no tiene un Metro y lleva 10 décadas “pensándolo”. Y no lo han tenido precisamente por la mediocridad de la dirigencia bogotana.
Porque un presidente paisa, y no precisamente de los más verracos, en 1982 dotó a Medellin de su sistema Metro. Y los antioqueños armaron una cultura de amor por su Metro: Lo cuidan, viven orgullosos de él, les presta un gran servicio y es un símbolo del tesón de una gente que es la más pujante de Colombia.
Los rolos han tenido el control de la nación, y por su miopía en Bogotá no hay Metro todavía...
Tarde ¡tardísimo! un alcalde tomó la decisión de sacar adelante el Metro, y hoy por fin ya se ve la estructura del Metro elevado de Bogotá, mucho mejor y más elevado que el de Medellin, pero del mismo tipo…
Y entonces estos cachacos, que todo lo ven negativo y que no son capaces de nada positivo, ahora han desarrollado una campaña, pero… no para amar el Metro, sino para odiar el Metro…
Antes de verlo terminado, los progresistas rolos y el lumpen de incapaces, despliegan una campaña para desprestigiar su propio Metro. Desde caricaturistas hasta pseudo-influencers, en vez de estar tratando de inculcar “cultura ciudadana” para cuidar el medio de transporte que le va a servir a los más pobres, en una acción instintiva, típica de la mala índole del cachaco, ahora tratan de hacer que todo el mundo le coja rabia al metro.
¡Qué mala calaña esta gente!
Dejemos de ROMANTIZAR que tener un hijo es una bendición sin tener estabilidad económica, sin estar emocionalmente estable, sin contar con el tiempo de educarlo y forjarlo con valores. Tener un hijo es una gran RESPONSABILIDAD. Ojo con eso! 🧏🏻
La política es un Show y entre más griten y abusen de las redes sociales “más les cree la gente”.
Ni argumentos, ni altura, ni decencia, ni responsabilidad.
Izquierda, derecha, centro, toditos iguales.
Presente y futuro lamentables.