Todo síntoma es político, lo que no significa borrar su singularidad, sino reconocer que ningún malestar se produce por fuera de las condiciones en las que una vida se vuelve posible, exigida o invivible. El síntoma también es una respuesta a determinadas condiciones sociales, a experiencias de injusticia y, a veces, un límite frente a exigencias que ya no pueden sostenerse.
Pensar no ocurre en el vacío. Necesita tiempo, descanso, seguridad, salud, alimentación, un cuerpo que no esté ocupado únicamente en sobrevivir. Hay mucho privilegio en poder detenerse, dudar, leer, elaborar, cambiar de idea.
El Messi que escribe para despedirse de su papá o de la Selección, le demuestra a los pibes el valor irreemplazable de las palabras. Por si algo le faltaba.
Acostarse en la pelopincho recién lavada mientras se va llenando de a poquito con la manguera a las 11 de la mañana de un sábado. Creo que si hoy perseguís ese tipo de placeres te meten preso.
En un mundo dominado por la IA se armó un flor de balurdo por un trapo.
Un pedazo de sábana en el que escribieron con pintura negra lo que todos sabemos, que las Malvinas son argentinas.
Parece que lo viejo funciona nomas.