São Tomás de Aquino ensinava que a humildade é conhecer o seu lugar na ordem das coisas.
não acima. não abaixo. no lugar certo.
o soberbo se acha mais do que é.
o falso humilde se faz menor do que é.
o humilde de verdade sabe exatamente o que é, e em quê.
sabe onde é bom e onde é medíocre.
sabe o que conquistou e o que recebeu sem merecer.
sabe diante de quem se curva e por quê.
não é fraqueza. nem é aquela modéstia chata que recusa elogio pra parecer santa.
é clareza sobre si mesmo.
Abre-se o tapete vermelho para quem nega a divindade de Cristo por conveniência política e financeira, enquanto se nega o diálogo ao Superior Geral da FSSPX.
A Roma atual prefere alinhar-se ao mundo moderno ao lado da UJA (United Jewish Appeal), uma das maiores e mais influentes organizações filantrópicas judaicas do planeta.
O Vaticano acolhe e rasga elogios a uma engrenagem cuja identidade e missão são explicitamente voltadas para o financiamento e a preservação de uma comunidade religiosa que nega a Divindade de Cristo.
Como a UJA move centenas de milhões de dólares anualmente e tem imenso prestígio político no eixo Nova York–Tel Aviv, a máquina do Vaticano sinaliza que prefere ser vista como parceira politicamente correta das corporações globais do que como a guardiã da Verdade Revelada.
Para quem defende a Tradição, esse encontro é o retrato perfeito do que Dom Lefebvre denunciava: a Roma modernista está disposta a dialogar, ceder e bajular qualquer um que tenha poder econômico e político, reservando a sua intolerância e o "chicote da lei" apenas para os clérigos e fiéis tradicionais que insistem em se manter de joelhos diante do Altar de Sempre.
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"He had decided to punish Sodom for the crimes of the flesh, and the very type of punishment He chose emphasized the shame of that crime. For sulfur stinks, and fire burns." - St. Gregory
São Francisco de Assis dizia: comece fazendo o que é necessário. depois o que é possível. e, de repente, você está fazendo o impossível.
um passo de cada vez.
CATÓLICOS:
Es necesario insistir en esto, porque muchos se están confundiendo. Primero, es necesario analizar y precisar aquella grave advertencia que pronunció Nuestra Señora de La Salette, la Virgen María, en 1846:
"Roma perderá la fe… y será la sede del Anticristo".
Bien. Volvamos a leerla con atención para que no quede ninguna duda: "Roma perderá la fe… y será la sede del Anticristo".
¿Qué notan? Que Nuestra Madre es puntual: dice que Roma perderá la fe y NO que "la Iglesia perderá la fe". Cuando Nuestra Madre advierte NO se refiere al Cuerpo Místico de Cristo, que es uno e indivisible sino a la jerarquía eclesial temporal. Ahora bien, a esta advertencia unamos inmediatamente la promesa consoladora de Nuestro Señor Jesús: "Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos" y cerremos con otra hermosa promesa de la Virgen: "Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará".
¿Pueden ver la MARAVILLOSA CORRELACIÓN?
¿Cómo entender todo esto teológicamente, sin interpretaciones subjetivas ni acrobacias retóricas?
En primer lugar, es CLARO que Nuestra Madre señala a la curia de Roma como la que perderá la fe. Habla de la jerarquía eclesial hasta el extremo de que el Adversario llegue a tomar la silla de Pedro. Pero NO se refiere a la Iglesia pues la apostasía no puede tocar la esencia misma de la Iglesia, que es Santa y Eterna; solo puede anidar en los hombres que ocupan puestos de poder dentro de ella. La mejor prueba documental de esto es el Tercer Secreto de Fátima y su deliberado ocultamiento. El cardenal Ottaviani, que lo documenta, afirmó que el secreto denunciaba precisamente la apostasía de la curia romana, la cual arrastraría a la perdición a millones de almas. Sin embargo, mientras esto ocurre, la Iglesia Católica permanece fuerte, incólume y fiel, aunque reducida a un pequeño rebaño. Porque la Iglesia nunca ha sido una cuestión de cantidad (como pretende el sinodal espíritu democratista), sino de calidad: una jerarquía real en Cristo.
De aquí surge la distinción indispensable: por un lado, la Iglesia Católica que custodia intactos dos mil años de VERDAD; por otro, una curia romana que, desde Roma, está fundando e imponiendo una secta paralela. Y es precisamente la fidelidad de ese pequeño remanente la que permite el cumplimiento perfecto de la promesa del Señor: "Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos". Nuestro Señor Jesucristo garantiza que permanecerá con nosotros, descendiendo en cada Misa digna, renovando su Santo Sacrificio mediante la transubstanciación y alimentando con el Pan del Cielo a su milicia católica, aunque esta deba reunirse en las catacumbas.
En tercer lugar, este remanente se convierte en guardián de la adaequatio rei et intellectus, el católico adecua su intelecto a la realidad, que es principio fundamental de la doctrina católica. Esta es la conformidad de la mente con la realidad objetiva; es decir, la verdad consiste en que nuestro pensamiento capte y refleje lo que las cosas son realmente, independientemente de nuestros deseos o juicios subjetivos. Por eso, un edificio llamado “catedral” donde se predica un evangelio social o se profana la liturgia ya no es, en su esencia, Iglesia. La Iglesia es su esencia un hecho ontológico: es el lugar donde habita la VERDAD. La Iglesia Católica está donde hay un fiel bautizado que guarda la fe. Allí donde existe un católico auténtico, allí está la Iglesia y la semilla de la evangelización. Por tanto la Iglesia no es una asamblea de mayorías, sino una Jerarquía que desciende desde Cristo. Por eso, el hecho de ser hoy un “remanente” no es signo de derrota, sino de purificación. La historia bíblica lo demuestra una y otra vez: Dios siempre salva a través de un resto fiel. Recordemos la potente frase de san Atanasio: "Ellos tienen los templos, nosotros tenemos la fe". La fe es el motor de la Iglesia. Donde no hay fe, solo quedan piedras. Si Roma pierde la fe, la Iglesia simplemente deja de estar en Roma. Hacer esta distinción ES VITAL pues evitará arrastrarnos en el remolino de quienes buscan la demolición de la Iglesia (que no lograrán).
Por todo esto, el católico no debe angustiarse ni intentar forzar con calzador lo que Nuestro Señor y Nuestra Madre anunciaron con tanta claridad. Que los acólitos del demonio intenten confundirnos forma parte de lo que está escrito. Por eso es indispensable mantener el juicio sereno y el discernimiento, resistiendo con firmeza los embates del mal, sin abandonar jamás nuestra Iglesia Católica. Al contrario: debemos aferrarnos a ella ahora más que nunca, en su hora de Via Crucis, tal como el apóstol Juan se mantuvo al pie de la Cruz cuando todos los demás la habían abandonado. ¡Y Juan, el discípulo amado, es quien luego escribe el Apocalipsis! Él encarna perfectamente al fiel que permanece junto a Cristo cuando todo parece perdido. Seamos entonces, pues, como Juan cuando "Roma pierde la fe". No busquemos iglesias propias ni huyamos, permanezcamos fieles al pie de la Cruz, resistiendo la administración de los verdugos y sosteniendo íntegra la fe recibida. Así volvamos a ser doce. Porque la Iglesia Católica -el objetivo que intentan demoler- necesitará de este remanente fiel para reconstruir los cimientos de la Anakephalaiosis en y por Cristo, después del Escatón.
Finalmente, esta crisis no es el final, sino la limpieza necesaria. Recuerden que los imperios se derrumban, las estructuras caen, los gobiernos eclesiales corruptos se desmoronan; pero mientras exista un solo sacerdote y un fiel que mantengan sin deformar o mutilar el Sacrificio incruento de la Misa, el universo entero se sostiene. Porque el mundo se sostiene sobre lo sagrado. Por tanto, cuando Roma pierde la fe, el católico no pierde su identidad: la estrecha aún más contra su pecho. Así, como hijos de la Mujer que aplasta la cabeza de la serpiente, participamos con nuestra fidelidad y amor en el triunfo del Inmaculado Corazón de María.
Kyrie Eleison!
autor: Mar Mounier.
Não gosto quando práticas piedosas ou tradições católicas viram motivo de deboche. Uma coisa é criticar vaidade; outra é transformar devoções em rezar, jejuar, usar sacramentais e estudar a doutrina em caricatura. Essas piadas revelam mais sobre quem as faz do que o alvo delas.
São Tomás de Aquino dizia que a lei natural não foi inventada por ninguém. ela foi descoberta.
está inscrita no ser humano antes de qualquer cultura, antes de qualquer legislação e antes de qualquer ideologia.
por isso que toda civilização, em todo tempo, reconheceu que matar o inocente é errado.
que a criança precisa de pai e mãe.
e que existe diferença entre homem e mulher.
não porque alguém decidiu.
mas porque algumas verdades antecedem opiniões.
"What a weakness it is to love Jesus Christ only when He caresses us, and to be cold immediately once He afflicts us.
This is not true love.
Those who love thus, love themselves too much to love God with all their heart."
--St. Margaret Mary Alacoque
@CatholicusRoma1 Essa postagem para mim, soa irreverente. E uma pessoa católica não deveria agir assim. O escárnio das coisas santas ou associadas à santidade é grave. Os santos frequentemente usavam humor, mas raramente faziam da devoção em si objeto de ridicularização.
@CatholicusRoma1 Uma boa sátira deixa claro qual defeito está sendo criticado. Nessa postagem, o defeito não aparece. O que aparece são práticas que a Igreja sempre considerou legítimas e, em muitos santos, até exemplares.
@erzezs Sim, o problema dessas piadas é que elas destroem as nuances. Existe diferença entre piedade e pietismo, entre devoção e exibicionismo. Quando tudo é reduzido a uma piada, o resultado não é discernimento, mas deboche.
A virtude da prudência exige distinções