Interestellar habla de una teoría que dice que las señales que ves, eres tú mismo desde otra realidad mostrándote el camino que debes seguir.
Qué mágico.
Aunque muchas veces estés convencido de que eres la emoción que sientes o el pensamiento que piensas, eres mucho más que eso. Eres la persona que las siente y la que los piensa. Y la que va a decidir qué hacer con todo ello.
La razón y la emoción nunca han sido lo mismo, de hecho en muchas personas lo que piensan y lo que sienten no está en absoluto alineado. Hay quien su emoción le dice que huya, pero quiere quedarse, quien su emoción le dice que pare, pero quiere seguir, quien su emoción le dice que odie, pero quiere perdonar, quien su emoción le dice que machaque, pero elige la compasión. Si fuésemos nuestras emociones, involuntarias y automáticas, no tendríamos ningún control sobre nuestra vida. Somos mucho más que aquello que sentimos, somos lo que elegimos hacer con ello.
La aceptación no implica que te guste lo que hay.
Aceptar es dejar de luchar por cambiar algo que no puede ser de otra manera, aunque duela. Y, desde luego, sin aceptación no se avanza
Me dicen si es normal pasar un duelo por una posibilidad que al final no se dio. La respuesta es clara: por supuesto
No solo se llora por lo que ha sido, sino también por lo que nunca será y tanto quisimos que fuera. Esto también es una pérdida