Si te pesa, si te duele, si te daña, si te hace perder tu esencia...suéltalo. Reconocer que algo te resta en lugar de sumarte, es el primer paso para recuperar tu tranquilidad y paz emocional. Aprender a dejar ir no significa rendirse, sino elegir tu paz mental y amor propio por encima del desgaste.
Al soltar el peso innecesario, se reduce la carga emocional, lo que permite vivir mucho más ligero y enfocado en el presente.
Como señala la filosofía de vida, cerrar ciclos no es olvidar, sino aceptar que ciertas cosas ya cumplieron su propósito en tu historia.
Crisco Art Cristoforo Scorpiniti 🇮🇹
"Es difícil que alguien te rompa el corazón. Generalmente eres tú quien te lo rompes mientras tratas de meterlo a la fuerza en donde sabes bien que no cabe."
Alejandro Jodorowsky 🇨🇱
Pude, puedo y podré. En este momento las circunstancias parecen más complejas que en otra ocasión. Mis pasos no detienen su andar solo son más lentos pero mi camino continúa. Cada reto logrado me ha dado la fortaleza actual y este malestar me hará más firme y saldré avante.
“Hay momentos en los que un hombre tiene que luchar y hay momentos en los que debe aceptar que ha perdido su destino, que el barco ha zarpado, que solo un iluso seguiría insistiendo.”
"Big fish", Tim Burton
"Hoy llovió y pensé en ti más de la cuenta.
No porque la lluvia me recordara tus ojos; eso sería muy fácil.
Fue porque, por primera vez, quise que estuvieras aquí sin decir nada.
Solo caminar, compartir un paraguas y hacer del peor clima un hermoso recuerdo."
Ver tu dolor y darte cuenta que todo lo que realizaste fue insuficiente. Que cada aspecto realizado con la mejor intención dio como resultado algo negativo. La vida es un cúmulo de momentos agradables y otros no tanto, no queda más que levantarse y seguir avanzando.
Hay etapas que duelen tanto que no sabemos cómo sobrellevarlas. En esos momentos es vital aprender avanzar a un ritmo adecuado para facilitar el crecimiento en la adversidad. El dolor será empleado como combustible que facilite el progreso y no detener los pasos será la premisa.
Cuando una persona quiere estar contigo se nota, porque te llena de mensajes, de detalles y sonrisas, se muere por verte, te incluye en sus planes y se le ve el brillo en los ojos. Pero muchas veces damos prioridad a personas a las que no les interesamos, y predomina su silencio y su indiferencia. Por eso es mejor alejarse y no ilusionarse con alguien que te demuestra que no le importas. La vida está llena de personas maravillosas y en algún momento te las presentará.
Cuando un vínculo ya no te conviene, la vida te lo susurra primero y te lo grita después. Sientes incomodidad, dudas, vacíos que antes no estaban. Te das explicaciones que en el fondo sabes que no deberían ser necesarias. Cuando das más de lo que recibes, cuando la reciprocidad se vuelve un espejismo, cuando lo sano se vuelve incierto, es momento de aceptar la verdad: lo que te hace dudar, no es para ti. No estás aquí para descifrar intenciones ocultas ni para sostener lo que solo tú estás cargando. Un vínculo debe ser claro, ligero y mutuo. Si tienes que preguntarte una y otra vez si realmente te valoran, la respuesta ya la tienes. Aprender a ver los patrones de las personas te ahorra años de desgaste.
Si un día nunca vuelves a saber nada de mi, recuerda que te quise y te hice mi prioridad porque opciones tuve y tengo muchas, pero en todas esas opciones te elegí a ti, incluso cuando tú no me elegiste.
Cuando te encuentres en un momento difícil de tu vida, y te des cuenta de que algunos se han alejado, nunca digas que tus amigos te han dejado, porque los que nos dejan son personas normales y corrientes, que pasaron por nuestra vida, pero nunca conocieron el valor de una amistad sincera. Un amigo de verdad no nos deja, no nos abandona, no se aleja, ni nos engaña. Un verdadero amigo siempre estará ahí.
Ven... Ven te presto mis zapatos para que camines la vereda de mi vida y tal vez puedas comprender.
Ven te presto mis zapatos, vive lo que yo he vivido y dime si aún te molesta mi proceder.
Ven, ponte mis zapatos, siéntete como me he sentido y entonces me cuentas sí aún puedes ser tan cruel.
Sólo sabes una parte de la historia y juzgas desde lo que puedes ver. ¿Quieres tener el panorama completo?
Ven... Ven ponte mis zapatos, camina mi trayecto y luego dime si te duelen los pies.
#RimasDelAlma
Paso firme, frente en alto, temple ante la adversidad y un sendero por caminar. La vida es y será un aspecto que depende de nuestra visión, de las decisiones, de nuestro compromiso y principalmente del autoconocimiento. Desarrollemos una disciplina para mejorar diariamente.
Comprender tu forma de reaccionar a ciertas situaciones permite evitar dañar a las personas que aprecias, recordemos que las palabras afectan el estado emocional de una persona. Actuar de manera reactiva sin pensar causa inestabilidad en el entorno y un desgaste emocional.
Ser una buena persona no significa soportar todo lo que venga ni aceptar que te traten sin respeto. La bondad no es sinónimo de debilidad. Puedes ser amable, comprensivo y empático, y aun así protegerte de quien cruza los límites. Aprender a establecer barreras saludables es una muestra de amor propio y de respeto por uno mismo. Ser una persona de buen corazón no implica ser un tapete para que otros te pisoteen.
Cuida tu esencia, mantén tu dignidad, y recuerda que la bondad también sabe decir hasta aquí.
El otro no te va a salvar. El otro no te va a hacer feliz.
El otro no es indispensable para que te sientas realizado. El otro solo está ahí para compartir: compartir amor, experiencias, cosas buenas y cosas no tan buenas…
Si tu vida gira en torno a una sola persona, si no sabes ser feliz sin ella, o si ese alguien no tiene el menor interés en ti y no haces más que sufrir porque estás anclado a una ilusión… despierta. Despierta e ilumina tus patrones de baja autoestima y dependencia emocional. Comienza a amarte, a valorarte. Indaga en lo que significa una relación sana y coherente.
Porque tu realización personal depende de ti y de nadie más.
Walter Riso 🇮🇹
“Ya llegará alguien que se lo juegue todo por ti; alguien que en vez de mirarte te contemple, que en vez de reprocharte te entienda y que en vez de soltarte abrace tu desastre y se quede contigo a bailar en cualquier tormenta.
Ya llegará el amor de tu vida; alguien para bailar, beber y morir de risa; y sabrás que es el indicado más por sus ganas que por sus miedos y cobardía...”
J. Wailen 🇨🇴