Esa sensación de vacío existencial cuando terminas un libro que te envolvió por completo, te llevo a otro mundo y cuando vuelves a la realidad te deja melancólico, mirando al techo, a la nada... eso es magia, no hay otra forma de describirlo. Los libros son magia.
Es muy difícil asumir que ya casi no cuentas con tus amigos de toda la vida, que casi todo está roto y que no queda casi nadie, tan difícil como doloroso, nunca prologuéis un enfado, porque puede acabar con mucho, y luego, ya has perdido todo.