A mi no me pidan empatía por este hpta agrandado...
LUIS DÍAZ: De origen humilde, a ser un hpta que olvidó sus raíces. Soberbio y Arribista.
Y si no les gusta, no me lean. Pero esa es la verdad.
Saben que es lo más triste de todo? Que esta camiseta era de las más lindas que se habían fabricado para Colombia y la más izquierdista, porque fue un diseño inspirado en Gabriel García Márquez, un tipo abiertamente de izquierda que la derecha de este país odió en vida. Y sus mariposas amarillas en el diseño, fue un símbolo del gobierno del presidente Gustavo Petro. Esa misma camiseta fue la que se adueñó la campaña de Abelardo de la Espriella y que usó para dividir a todo un país.
El presidente electo por una precaria mayoría debe encabezar la transición democrática y civilizada, ni siquiera acepta la invitación del presidente en ejercicio a Palacio, es muy claro que no les interesa el respeto por la mitad del país que votó en contra de su discurso de odio.
Mientras @jrestrp hace gira de medios dándole al país información falsa sobre el estado de las cosas, en las reuniones posan de ser muy formales. El presidente más radical, oscuro y violento que ha elegido colombia se llama Abelardo de la Espriella, la pátina de buenos modales santafereños no engaña nadie.
¡No se metan con el Estado laico! La designación de Viviane Morales como nueva ministra de Educación de Abelardo de la Espriella deja claro que los que tanto hablaron de un supuesto adoctrinamiento, hoy quieren convertir la educación pública en el escenario de su propia guerra cultural. La escuela no está para imponer una religión, una moral o una única forma de vivir y pensar. Está para formar ciudadanos libres, no creyentes obligatorios.
Cuando @AlvaroUribeVel se declaró en desobediencia civil durante el gobierno de @JuanManSantos era un demócrata, según la derecha. Y ahora que lo hace @ivancepedarc es acusado de antidemocrático.
¡País de macartistas!
Oficialmente el gobierno entrante tiene a su propia Juliana Guerrero: sin títulos y ocupando este tipo de espacios. La diferencia es que por lo menos nosotros criticamos a Juliana, en cambio, la prensa y la misma derecha exaltan a alguien sin ningún tipo de formación profesional