La falta de comunicación abre la puerta a la imaginación, la imaginación inventa, exagera, distorsiona. Y el corazón sufre por cosas que tal vez ni siquiera existan.
Qué fantasía ser conquistada por una persona con iniciativa, de esas que no tienen miedo de mostrar lo que sienten ni mucho menos de decirlo. Alguien que te busque, que proponga planes, que deje claro su interés y no te haga estar adivinando qué lugar ocupas en su vida.
Imaginate cuánto tuvo que doler para que una persona que soñaba con casarse, formar una familia y compartir su vida con alguien, hoy prefiera la tranquilidad de estar sola antes que volver a intentarlo.
Busquen una pareja que tenga mucho que aportar, no hablo de dinero, sino de conocimiento, crecimiento y motivación. Enamórense de quién admiren, de quién los inspire a ser mejores, crecer, viajar, aprender y atreverse a vivir nuevas experiencias.
A los 30s ya no somos el primer amor; con suerte, podemos ser el segundo. A los 30s nadie se muere por nadie, porque ya hemos muerto por alguien antes. No nos entregamos al amor por completo y sin miedo, porque ya sabemos qué pasa después. A los 30s el amor ya no es más una idea
Me puse a esculcar y encontré exactamente lo que no quería sentir.
-Y sí… si ven, si no veo, no siento. Porque hay cosas que, una vez se ven, ya no se pueden desver.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Resulta curioso cómo la lealtad y la exclusividad emocional, que para muchos fueron la base de un vínculo, hoy parecen convertirse en expectativas difíciles de comprender o incluso de defender.
No tengo ningún problema en comer solo, viajar solo, hacer planes solo. La gente actúa como si eso fuera triste. Sabe qué es triste de verdad? Nunca hacer nada porque no encontraron a alguien que los acompañe. Eso sí es triste.