Qué difícil es explicar que no extraño únicamente a una persona. Extraño la rutina, la confianza, las conversaciones eternas, las llamadas hasta tarde y esa sensación de sentir que alguien, en algún lugar, estaba pensando en mí también.
te quiero incluso negándolo, incluso intentando dejarte ir, te quiero aunque no te vea, aunque no escuche tu voz, aunque no pueda tocarte, aunque no sea parte de tus días, te quiero
Me comenzó a hablar ayer y hoy me puso: “como amaneciste, mi amor?”
Le respondí “bien mi vida, y vos?”
Entre bandidos nos reconocemos. Comenzó el juego, que gane el mejor.