Nadie habla de lo agotador que es cuando tu estado de ánimo cambia constantemente entre «está bien, no me importa, estaré bien» y «no sé cuánto más puedo soportar».
No me gustan las medias tintas: blanco o negro, estás o no estás, te quedas o te vas. Porque cuando alguien realmente quiere estar en tu vida, no te deja viviendo en la incertidumbre.
Me quiero abrazar tan fuerte y decirle a mi yo cansado/a y triste que todo va estar bien, que este proceso es el que me va a hacer más fuerte en el futuro, que está bien tener miedo, estar enojado/a y a veces triste, te prometo que vamos a estar bien.
Y entendí que al final solo soy una joven que aunque haya cometido errores, tengo buenos sentimientos y buen corazón, creo que en Dios, tengo ganas de salir adelante, no soy ninguna interesada, ni muchos menos busco arruinarle la vida a nadie.