Uno siempre termina enamorándose del que conoció de la manera más random, en el lugar menos pensado, cuando menos lo espera y con el que jamás imaginó estar.
Una vez vi un chico comprar flores y cuando la cajera le preguntó: “¿Aniversario?”
Dijo: “No, solo tuvo un mal día ayer.”
Ese es el tipo de amor por el que rezo.