Si mami, siempre me fijo al atravesar la calle y obedezco a papá...pero sobretodo siempre miro al cielo, por si acaso tu me estas viendo y me llegas a sonreír.
A mis 48 créeme lo que te digo...
JAMÁS entregues nada por muy enamorado que estes, hasta que compruebes que la otra persona te corresponde. De lo contrario es tiempo, amor y dinero perdido.
La ducha el cómplice perfecto para un corazón roto... tus lágrimas se confunden con el agua que cae y nadie sabrá las veces que te rompes y ahogas tus gritos en silencios llenos de dolor.